Iglesia de San Bernardo |
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20 de Noviembre y Venustiano Carranza
Construida entre 1685 y 1691, con la dirección del arquitecto Juan de Cepeda. Tiene plata de una sola nave tuvo dos portadas gemelas de estilo barroco que fueron separadas para abrir la calle de 20 de Noviembre, por lo que una de ellas se movió completa para preservarla. Destacan los ornamentos de sus dos nichos, uno que contiene a San Bernardo y otro a la Virgen de Guadalupe. Los arcos se encuentran flanqueados por dos paredes de columnas estiradas, en su primer tercio las estriadas forman círculos concéntricos de singular belleza. |
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Capilla de las Animas |
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Calle Guatemala, detrás de la Catedral
Fue construida en el año 1725 sobre la esquina noroeste del atrio de la Catedral Metropolitana, sobre el lugar donde alguna vez estuvo el mayor de los juegos de pelota de Tenochtitlán.
A partir de 1991, el edificio, que se había inclinado notoriamente, fue rescatado gracias a un exitoso proyecto de ingeniería.
En este lugar se celebran diferentes actividades culturales. La iglesia esta abierta al culto. |
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Iglesia de Loreto |
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San Ildefonso y Jesús María
Construida entre 1809 y 1816, constituye un ejemplo notable del neoclásico mexicano y se caracteriza por la pureza de líneas y el empleo de elementos clásicos. Consta de una nave de dos tramos y un crucero del que salen cuatro capillas que rematan en un ábside rectangular. El diseño se atribuye a Manuel Tolsá.
Desde la plaza del mismo nombre la vista es imponente con su cúpula, la más grande de la ciudad de México, las elegantes pilastras estriadas que flanquean el portón y un bello relieve central de mármol blanco, con la imagen de la Virgen de Loreto. El acceso a este lugar es complicado e incómodo, pero la belleza del templo vale el sacrificio. |
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Iglesia y Convento de Santo Domingo |
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Belisario Domínguez y Brasil
El conjunto original estuvo formado por varios edificios: el noviciado de dos pisos, el edificio principal del convento, con el mismo número de niveles y el templo.
Al centro del atrio se levantaba una cruz y en los ángulos, capillas posas –utilizadas para “posar” al Santísimo Sacramento-, de las cuales sólo permanece, como resto del convento, la del Señor de la Expiración. La actual iglesia se construyó en 1773. En el cuerpo de la portada contiene sendos nichos con esculturas de San Agustín y San Francisco entres dos columnas. En un relieve de cantera se halla, de rodillas, Santo Domingo, en el acto de recibir de San Pedro las llaves del cielo. En el interior destacaba el retablo mayor en estilo neoclásico, atribuido a Manuel Tolsá , contrastante con relieves y tallas barrocos. |
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Iglesia de la Profesa |
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Madero e Isabel la Católica
Este templo ha conocido diversas etapas constructivas y ha sido bautizado con varios nombres. Su primera edificación, concluida y consagrada en 1610, correspondió a la orden jesuita; de ella prevalecen escasos vestigios en un techo mudéjar ubicado en la prolongación del coro hacia las naves laterales.
Se construyó entre 1714 y 1720 por el arquitecto Pedro de Arieta y es una de las más completas muestras del barroco mexicano. Por la expulsión de los jesuitas fue entregada en 1767 a los filipenses, quienes la consagraron a San Felipe Neri, aunque su nombre oficial es San José el Real. Cuenta también con elementos de claro estimulo neoclásico, principalmente el altar mayor, que se atribuye a Manuel Tolsá. Este templo fue sede del llamado Plan o Conspiración de la Profesa en 1820, que pretendía mantener el absolutismo del rey de España. |
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Casa Borda (Museo Serfín) |
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Madero 33
Mar-Dom, 10-17h
5518-1555 y 5518-1556
www.cultura.df.gob.mx/espa/b2a076.htm
Casa señorial de José de la Borda (Joseph de Laborde), minero de origen francés, quien llegó a ser uno de los hombres más ricos de la Nueva España en el siglo XVII. Destaca por sus notables rasgos arquitectónicos como el almohadillado de la planta baja, la hornacina y los marcos labrados en cantera, correspondientes a su condición de mansión suntuosa, ya que la propiedad abarca toda la manzana, poseía varios patios y su dueño mandó construir un balcón perimetral, soportado en ménsulas con forma de pata de gallo, que permitía recorrerla por completo el exterior. Con el paso del tiempo, la propiedad fue dividida y transformada. Conserva una parte de los patios primitivos y una sección del balcón perimetral, precisamente en el área mejor conservada, perteneciente en la actualidad al Museo Serfín que dispone de una colección de indumentaria indígena y de la época colonial.
A principios del siglo XX se estableció aquí el Salón Rojo, una de las primeras cinematográficas de la capital. |
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Iglesia de San Francisco |
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Madero7
El Convento Grande de Nuestro Padre Santísimo Francisco de México fue alguna vez el mayor de los conventos de frailes en la ciudad y el país, al abarcar una superficie superior a 32 mil metros cuadrados. Diversas obras públicas, con justificación o sin ella, determinaron que el gran conjunto fuese desmembrado y en mayor parte demolido durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.
Del antiguo convento sólo se conserva este templo con un peque atrio al frente y el claustro adjunto y a, poca distancia de ambos, la capilla de Balvanera. Del antiguo esplendor colonial del templo de una sola nave con crucero, se destaca la fachada churrigueresca, una de la más notables en ese estilo, oculta por largo tiempo en su parte inferior debido al hundimiento de todo el edificio y que actualmente puede observarse completa, gracias a las obras de rescate mediante un foso frontal.
El retablo del altar mayor realizado dentro del mismo estilo dieciochesco por Jerónimo Antonio Gil, fue destruido en el siglo XIX y reconstruido en los años 40 del siglo XX. De los mismos años datan las pinturas con motivos franciscanos que ostentan los muros laterales. La iglesia está abierta al culto. |
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Antigua Iglesia de San Agustín |
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Isabel la Católica y Uruguay
El templo original de 1587 fue consumido por un incendio en 1676. El nuevo templo se comenzó en 1677 y se dedicó el 12 de diciembre de 1692. Se construyó de mampostería de tezontle, con bóveda de medio cañón, cúpula de planta octagonal y apoyos y arcos de cantera. En la portada se colocó un gran relieve de San Agustín y se adosó al templo, al lado poniente del crucero, la capilla del Tercer Orden, con un relieve de Jesús Crucificado en el segundo cuerpo. La sillería del coro, concluida en 1701, se talló en madera de nogal, bajo la dirección del maestro Salvador Ocampo; en el se representaron 254 pasajes del Antiguo Testamento.
Con motivo de la exclaustración, el convento quedó abandonado. En 1861 se desmontó la sillería y se guardó en la Escuela de Sordomudos de Corpus Christi, de donde la rescató, aunque incompleta, el director de Preparatoria.
Nacionalizados los bienes eclesiásticos por las Leyes de Reforma, el convento fue demolido y fraccionado su terreno; en 1862 se vendieron el atrio, la iglesia y la sacristía a Vicente Escandón, pero como éste colaboró más tarde con los invasores franceses, al restaurarse la República se le incautaron esos bienes y se destinaron a la Biblioteca Nacional.
Los arquitectos Vicente Heredia y Eleuterio Méndez hicieron la readaptación de la iglesia del 13 de enero de 1868 al 1° de abril de 1884 y procuraron darle un carácter civil, respetaron la portada original, añadiéndole un tercer cuerpo. La fachada de la capilla del Tercer Orden se cubrió con otra a principios del siglo XX.
La biblioteca Nacional de México, creada en octubre de 1833, abrió su puertas al público hasta el 2 de abridle 1884. Desde 1929 pertenece a la Universidad Nacional Autónoma de México. Su acervo fue trasladado al edificio del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, en la Ciudad Universitaria.
En el jardín se encuentra, sobre un pedestal de granito, la estatua de Alexander von Humboldt, en mármol, obra del escultor Ernest Freese. |
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Iglesia de Regina Coelli |
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Regina y Bolívar
Corresponde a lo que fue el convento de las monjas de la Concepción de México, por lo que la iglesia propiamente dicha lleva ese nombre desde 1756. Su construcción inició en 1655 aunque su consagración definitiva sucedió en 1731.
Está considerada como una gran obra de arte de estilo churrigueresco. En ella se encuentran tres retablos con pinturas de famosos pintores del siglo XVIII, como Villalpando y Rodríguez Juárez y un notable nicho en el altar principal con decorados de carey y concha nácar, donde está una estatua de la Purísima Concepción. |
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Iglesia de la Santa Veracruz |
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Plaza de la Santa Veracruz
Es una de las más antiguas de la ciudad. En el predio que ocupa estuvo la ermita de la Archicofradía de la Cruz, inaugurada por Hernán Cortés en 1526. El inmueble actual se construyó entre 1730 y 1776. La iglesia tiene dos fachadas: la principal al poniente y la lateral al sur. La primera, de dos cuerpos con remate en piedra chiluca y recubierta de tezontle, está rematada por dos torres; la segunda se forma con un nicho central sobre el que hay una cruz de cantera. La planta tiene forma de cruz latina, con bóvedas en el crucero y cúpula octogonal. En el altar hay un Cristo, regalo del emperador Carlos V, conocido como el Señor de los Siete Velos, a cuyos lados se encuentran la Virgen de los Dolores y San Juan Evangelista. Conserva un altar recamado en oro. En este lugar yacen los restos del escultor arquitecto Manuel Tolsá, además de los de Ignacio López Rayón, uno de los caudillos de la Independencia. |
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Iglesia de San Juan de Dios |
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Plaza de la Santa Veracruz
Su construcción inicio en 1604 y concluyó en 1729, a cargo de Miguel Custodio Durán. La fachada de la iglesia está compuesta por un monumental nicho. Tiene muros recubiertos al estilo mudéjar y una torre de cuatro cuerpos ubicada al lado izquierdo. Aquí se venera a San Antonio de Padua, último recurso de las solteras para encontrar marido. |
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Iglesia de San Hipólito |
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Avenida Hidalgo, inmediata a la Plaza de la Santa Veracruz
La iglesia fue consagrada a San Hipólito porque el 13 de agosto de 1521, en la conmemoración de ese santo, fue tomada la ciudad de Tenochtitlán por los conquistadores españoles. En donde hoy se localiza el atrio del templo, estuvo una fortificación donde ocurrió la batalla decisiva; Hernán Cortés mandó levantar allí la llamada Ermita de los Mártires, porque ahí se inhumaron los restos de españoles muertos en ese combate. En 1740, donde estuvo la ermita, existió un templo construido por Juan Garrido entre 1599 y 1602. El actual es de estilo barroco. Aledaño a la iglesia, se construyó el Hospital de San Hipólito para hombres con trastornos mentales, dirigido por los Hermanos de la Caridad a lo largo de dos siglos.
Aunque es la sede del santo patrón de la ciudad, en la actualidad es más visitada por la escultura del altar, dedicada a San Judas Tadeo, el santo con mayor número de devotos en la ciudad. La iglesia está abierta al culto. |
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Iglesia y Panteón de San Fernando |
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Plaza de San Fernando,
Avenida Hidalgo y
Avenida Guerrero
Lun-dom, 8-15 h
La plaza se llama Vicente Guerrero y la adorna la estatua de este héroe de la Independencia, pero la tradición religiosa conserva el nombre colonial, ligado a Fernando III, rey de Castilla y León en el siglo XIII, que fue canonizado en 1671. El conjunto original se construyó hacia 1730. La iglesia, de estilo barroco moderado, conserva un púlpito digno de verse y pinturas valiosas tanto en las capillas como en el coro. Está abierta al culto. El Museo del Panteón de San Fernando está formado por dos patios, uno pequeño, conocido como “panteón chico”, de origen camposanto para los franciscanos ahí enclaustrados durante el siglo XVIII. Debido a las epidemias de viruela en 1779 y de cólera en 1835, el segundo patio se convirtió en el “panteón grande”.
A partir de 1836, las familias más importantes lo escogieron para depositar ahí a sus familiares y, tiempo después, al no haber panteón civil, el gobierno lo eligió como lugar para depositar los restos de algunos hombres ilustres. El último sepelio en ese cementerio fue el de Benito Juárez (1872), aunque en años posteriores hubo traslados de restos a este recinto.
Por lo que toca a otros hombres famosos, aunque se conservan las placas con sus nombres en muchos casos los restos fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres o a otros lugares |
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