Archivo del Autor

¡Qué tiempos aquellos!

Las invitaciones se repartieron con mucha anterioridad. Los afortunados no hablaban de otra cosa. Se decía que el Emperador Maximiliano y su esposa, la Emperatriz Carlota Amelia, motivados por la maravillosa vista del Valle de México entero que el Castillo de Chapultepec proporcionaba desde las alturas, habían querido reproducir su Castillo de Miramar a la

La Alameda

En el periódico semanal El Álbum Mexicano,  el  cual empezó a publicarse el  6 de enero de 1849,  en forma de cuadernillo con 24 páginas  y una estampa iluminada con  un costo para  sus suscriptores de 2 ½ reales para  la capital, aborda constantemente el tema de los  paseos en la ciudad, respecto al más

¡Oh, Polanco!

¿Quién se llevó su tranquilidad, su prestigio de zona residencial? ¿Quién desmaquillo para pintarrajearla con letreros de todos colores y sabores? Ahora, colonia de zonas comerciales, boutiques, oficinas burocráticas, taquerías, supermercados, clínicas unisex, cineclubes, hoteles, creperías y vulcanizadoras. Antes, no hace mucho tiempo, colonia de filósofos, poetas y escritores. Horacio y Homero nos llevan de

Mi Querida Ciudad

Muchas veces, cuando hablo o escribo sobre tus calles, evoco las del Centro Histórico. Como dijera José Iturriaga en uno de sus discursos: “Desde hace media centuria y durante varios años, luché con tenacidad y en muchos frentes para convencer a mis interlocutores de salvar lo rescatable de una ciudad que hace más de cuatro

La Zona Rosa

Querida Ciudad: En esta ocasión, quiero compartir contigo mis recuerdos de mi Zona Rosa, la cual solía visitar prácticamente diario, ya que nací y crecí en la colonia Cuauhtémoc. Entonces la familia Loaeza vivía en Río Nazas a tan solo cinco cuadras de las calles de Hamburgo. Por lo tanto no había tarde en que

Ciudad Abierta

Querida Ciudad: El sábado 9 de junio,  mi hija Lolita y  mi nieta Lu, de visita en México, se despertaron muy tempranito, se bañaron, se desayunaron, se peinaron, me esperaron a que me arreglara y serían como las doce del medio día que bajamos, por el elevador, las tres generaciones muy contentas y unidas. Abrimos

Querida Ciudad

A partir de hoy pienso escribirte una carta cada semana en este mismo espacio porque no hay nada como ser guiada, sobre todo, en una ciudad como la nuestra. Una ciudad que amamos pero que también padecemos. Pero lo que es aún peor es que la desconocemos. No sabemos en qué ciudad vivimos y al