Una de las cuatro calzadas que conectaban el islote de México-Tenochtitlán con las orillas de lago era precisamente la Calzada México Tacuba, que prácticamente sigue el mismo trazo hasta nuestros días, partiendo del Zócalo de la Ciudad de México (Plaza de la Constitución) y llegando a Tacuba. En su recorrido toma los nombres de Avenida Hidalgo, Puente de Alvarado, Rivera de San Cosme y Calzada México Tacuba (coloquialmente conocida como Tacuba).
En pleno territorio de Tlacopan, hoy cerca del cruce las avenidas México-Tacuba y Mariano Escobedo, se encuentra aún un viejo árbol ahuehuete, bien conocido como el Árbol de la Noche Triste. Se dice que éste es el sitio donde el conquistador Hernán Cortés se lamentó de su primera derrota ante el Imperio Mexica, un 30 de Junio en 1520. En el intento de retirada, el ejército de Cortés no encontró más que el estrecho camino de la calzada rodeado de las aguas del lago. Cuando Cortés arremetió en contra de México Tenochtitlán, uno de los primeros detalles que aseguro fue allanar y desecar camino en caso de una segunda eventualidad, se derrumbaron construcciones y se arrojaron los escombros sobre las acequias. El nuevo terreno sólido fue sólo el inicio de otro largo período de cambios que sufriría el paisaje del pueblo de Tlacopan.
Hacia finales de este siglo se ven surgir suburbios campestres, que después evolucionarían en las grandes colonias el día de hoy, tal es el caso de Popotla, Casco de Santo Tomás y San Álvaro. Todas ellas conservan estructuras del siglo XIX y principios del siglo XX, así como algunas de las primeras villas campestres.